Neutropatía

Cuando echó el café, miró la fecha de caducidad: el siete de julio, el día en que cumpliría setenta y siete años, y en el que no recibiría una caja con siete bombones, como siempre le envió su madre.

Le dio un sorbo a la bebida y la contempló un instante. Era tan negra como los siete gatitos que nacieron un domingo, a las siete de la mañana.

Sacudió la cabeza para alejar aquellos recuerdos que atraían la melancolía. Sentado en una silla, los ojos llenos de lágrimas, por la ventana vió siete aviones bombarderos acercándose a la ciudad.

Mi relato publicado en la revista: Mitad doble

N°18

Edición: Números

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