El sentido del ridículo

No puedes ser ridículo porque es algo subjetivo y sujeto a diferentes pensamientos culturales.

Siento que el término comodidad puede usarse de dos maneras; una para describir la sensación de seguridad y otra para describir la necesidad de permanecer en un estado que nos resulta, irónicamente, incómodo pero en el que si decidimos movernos de él creemos que esto nos traerá desgracias o, como el tema del que quiero hablar, nos haría sentir ridículos.

El sentido del ridículo puede ir desde una risa avergonzada hasta ser una espiral de ansiedad.

Yo no puedo hablar por otros, así que hablaré por mi.

Hubo una vez, mientras escribía mi libro, que, en un momento de total inseguridad y paranoia, empecé a escuchar las risas de todas las personas que me hicieron bullying durante mi infancia y preadolescencia. No volví a abrir mi libro hasta muchos meses después.

Durante aquella época pensaba que mi historia contaba algo tan evidente y tan sabido por todos que me sentía infinitamente estúpida y, por su puesto, ridícula.

Hubo un momento, tras mucho esfuerzo, en el que pensé;

Bueno, mis capacidades no me permiten saber si lo que estoy escribiendo es algo sensato o estúpido, pero lo que sí sé es que lo he dado todo.

Acabé valorando mi obra como un producto de un momento y una circunstancia determinada que no se volvería a repetir y que debía dejarlo como estaba. Al final, terminar una obra es casi como abandonarla.

Ahora tengo claro que siempre estaré cambiando y mejorando mientras siga escribiendo, aunque este trayecto no sea una escalera hacia arriba sino colinas que suben y bajan pero que al final te acaban llevando a la montaña.

Sin embargo, los problemas que tenía con mi libro no eran los únicos con los que tenía que lidiar.

El fantasma del ridículo me perseguía hasta llegar a plantearme si mi propia existencia era un espectáculo de circo interminable. ¿Esta ropa me hace ver espantosa? ¿Mi forma de caminar es extraña? ¿Mi cara se ve desproporcionada? ¿Mis metas parecen infantiles? ¿Tiene sentido algo de lo que haga?

La palabra ridículo la terminé usando mal. Claro que existe el «hacer el ridículo», pero las razones por las que algo o alguien pueden serlo son a juicio personal. Yo estaba siendo cruel, todo aquél cuestionamiento que me hacía no servían ni para que yo creciera como persona ni para evitar herir a otros, sino el intento de hacerme lo más pequeña posible por un miedo desbordado a existir.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s