La sombra tras mis ojos

—Tú no eres así, tú no eres así…

Eso es lo que suele decirme la mujer de verdad, la que he visto y sentido como yo.

Pero en estos últimos dos meses a menguado. Sólo puedo contemplar su figura en la distancia, a través de una ventana nublada.

Parece un ciervo herido de muerte.

A veces nos miramos y se me rompe el alma de impotencia y pena. Ya casi su piel no brilla.

—Lo siento, lo siento…

Le respondo siempre, pero ella niega, sabe que me odio y no debería de ser así.

La Criatura tiene la culpa, ella trabaja a mis espaldas, asegurándose de que los hilos con los que me manipula no se rompan.

Visto así, cuando me miro al espejo, parece que soy yo quién hace todo.

¿Qué debo hacer mi amor? ¿Cómo vuelvo a tenerte en mi alma?

Siento que te he traicionado, pero tú dirás qué no y yo replicaré que no me merezco que te preocupes por mí.

Hablo sin sentido…

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s